Siempre he sabido que lo que más amo de la fotografía es la parte documental, y cuando descubrí la fotografía documental de familia supe que tenia que hacerlo. ¿Y como no? Si ver fotos de mi infancia es algo que hago recurrentemente y  disfruto, porque me gusta ver recuerdos de mi vida plasmados. Por eso capturar momentos de familias lo hago con tanto cariño. Compartir un día con esta familia fue sin duda una de mis cosas favoritas del año pasado. No solo me permitieron entrar en su hogar, si no que fueron tan maravillosos como los recordaba. Gerardito es un niño increíble, divertido, juguetón y que ama inmensamente a sus papás, así como ellos a él. Fue para mi un verdadero placer y honor poder obtener a través de mi lente, algunos de los momentos que viven en su día a día. Espero que en algunos años Gerardito vea estas fotos y lo llenen de nostalgia y amor.